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Hadas del Elemento Agua
Hadas de Agua
Náyades
Son las ninfas que residen en los lagos y también en las fuentes. En la mitología griega, las náyades (en griego antiguo Ναιάδες Naiádes, Ναίδες Naídes o Νάιτιδες Náitides, de νάειν, ‘fluir’ y νἃμα, ‘agua corriente’) eran las ninfas de los cuerpos de agua dulce —fuentes, pozos, manantiales, arroyos y riachuelos—, encarnando la divinidad del curso de agua que habitan.
En la antigua Grecia, los sacerdotes hacían rituales y sacrificios junto a algunas fuentes en las que se decía que había una náyade, para que ésta fuese propicia para la lluvia, o las buenas cosechas, o para cualquier otra cuestión que pudiese afectar a la prosperidad de un pueblo, o de una persona.
Se creía que tenían naturaleza profética, y se manifestaban en las ondas del agua después de invocarlas. Lo que ellas contestaban a quien las invocaba, dependía de la interpretación que se hiciese de esas ondas que se formaban en la superficie del agua.
Homero las califica como hijas de Zeus, pero son hijas de muchos dioses, tanto de Océanos como de Ríos. Son las protectoras de las fuentes, los ríos y los lagos.
Son Hadas muy hermosas mucho más que las habitantes de los océanos, y su estatura a veces alcanza hasta el metro y medio, si bien es cierto que por lo general son mucho más diminutas.
Asrais
Son muy pequeñas y aunque amables, odian la luz del Sol.
Habitan en lagos y ríos profundos del norte de Europa en los huecos de las rocas.
Si un rayo del astro rey les toca se convierten inmediatamente en agua.
Nunca se debe intentar capturar una de estas criaturas pues inmediatamente muere. Sólo salen en noches de luna llena, las Noches de Asrai.
Son viejas, pero con apariencia de doncella joven, cabellos largos y verdes, desnudas.
La Dama del lago
Ya conocemos que muchas Hadas tienen su habitat en los lagos, pero esta en particular, tiene una peculiar característica, y es que el lago es imaginario.
En un claro del bosque donde decide instalarse, construye su hogar mágico, que es de por si casi transparente, de paredes semicristalinas, esta Dama para no ser vista ni detectada por los humanos, crea una ilusión óptica sobre la hierba simulando un lago de aguas puras y tranquilas, de esta manera ella y su Reino, quedan ocultos a la vista pues lo único que se puede ver son los reflejos suaves de un pequeño lago en el interior de un bosque.
La más célebre de estas hadas es la enamorada de Merlin, que la encontró en la fuente de Barenton, el mago quedo tan enamorado de ella que le enseñó sus enseñanzas y sus hechizos mas poderosos.
El poder de esta dama creció tanto que llegó a eclipsar al mago, lo que ocasiona su distanciamiento, hasta que el mago le pide a la Dama que sea la guardiana de Excalibur.
Se cuenta que cuando Arturo es herido arroja la espada al lago y ella la oculta, despues junto a tres hadas lo conducen a Avalón, la isla magica donde le curan sus heridas. Se cree que está aún en la isla esperando a que sea el momento en que deba volver a la Tierra a gobernar su país.
La Dama ha sido nombrada de muchas formas, Nimue, Vivianne y Co-Vianna. Se cree que estos apelativos derivan de "Coventina", la diosa celta de las aguas. Estas deidades eran muy importantes y respetadas por los antiguos, ya que observaban a través de los cambios terrestres que de algún modo siempre intervenían las diosas acuáticas, en el reverdecer de los campos con la lluvia, las mareas, las fuentes surgentes y los pozos milagrosos, en los cuales aún en la actualidad se les hacen ofrendas y ceremonias.
La Dama Blanca
De las manos de la Dama Blanca del Manantial Mágico fluyen las transparentes aguas de Faeryland, el Reino de las Hadas, mucho más dulce que el mejor o refinado vino de los humanos, con suave perfume de miel y purificada con el sol de la tierra. Los espíritus feéricos han estado desde siempre asociados con fuentes y manantiales, utilizando como medio sanador las renovadoras cualidades del agua.
La Reina deja fluir un inagotable manantial de agua brillante y pura, mientras en derredor obran una miríada de Hadas, quienes curan con este líquido maravilloso diferentes enfermedades y dolencias físicas, como jaquecas, la artritis, alteraciones de la piel, gota, verrugas, y dicen algunos, hasta el mal carácter. Los pozos mágicos de aguas sagradas, fueron considerados por los pueblos antiguos de todo el mundo como potentes recursos para lograr la salud.
En el Oeste de Inglaterra, las viejas fuentes y pozos enterrados, como por ejemplo el famoso Pozo del Cáliz ( Chalice Well) de Glastonbury, son visitados a diario por muchas personas, buscando remedios o bendiciones para ellos y su familia.
En éste lugar que mencionamos, Glastonbury, es donde se cree que permanece escondido el Santo Grial, a la espera del momento en que deba ser descubierto para bien de la Cristiandad. El pozo del Cáliz es además uno de los lugares más antiguos y enigmáticos de esta pequeña ciudad. Su enclave, a los pies del Tor, le concede todavía más si cabe, una enigmática y magnífica belleza.Ni aun en épocas de duras sequías se ha secado el manantial que brota desde lo profundo en este jardín natural. Este manantial nunca ha dejado de fluir (mas de 100.000 litros de agua cristalina a diario, siempre a la misma temperatura (11 grados) ya sea verano, invierno…no varia. Su agua es del mas puro rojo hierro y su sabor te deja en la boca un extraño sabor a sangre que te da toda la fuerza necesaria para seguir adelante, de camino hacia la torre del Tor o hacia el encuentro con los emblemáticos árboles celtas Dog y Madog, o para llevarla contigo y comprobar sus propiedades curativas.
Las típicas ofrendas dejadas en estos Pozos Sagrados por los peregrinos son alfileres o broches, generalmente doblados, y se arrojan dentro como usualmente se hace con monedas en las Fuentes de todo el mundo, pidiendo deseos. También es común que se anuden trapos en las ramas de árboles cercanos a estas fuentes, los que lo hacen buscan la cura a su dolencia. Se cree que el trapo se desintegrará con la lluvia y el viento, y cuando esto suceda por completo, los problemas y enfermedades habrán desaparecido con él. De los numerosos desórdenes físicos que se ha dicho fueron curados por las aguas santas, los más comunes son los males de los ojos y la visión. Muchas ofrendas con forma de ojos, hechos en plástico u oro han sido hallados en el fondo de los añejos pozos, y algunos de éstos hasta recibieron el nombre de "Eye Wells" o "Pozo de los Ojos" en tiempos pasados. Teniendo en cuenta que el primordial significado de la palabra "Eye" fue "apertura", y que una fuente o un manantial es netamente una apertura hacia el mundo vivo y mágico de la tierra y las Hadas, no es raro que se produzca esta conexión.
Ciertos pozos y fuentes feéricas fueron alguna vez conocidos como lugares de profecía y adivinación. El movimiento de las aguas, los peces en el interior, o el dibujo que la luz y el follaje determinan sobre la superficie, fueron interpretados y tienen antiguas significaciones en Inglaterra y otras regiones. Hay sitios especiales conocidos como "Aguas del Infortunio", donde el gran caudal de agua, o la falta de él, advierten sobre peligros de guerra, penas de amor, cosechas pobres, u otras dificultades.
La Fuente de la Juventud ha sido nombrada en todo el mundo y en incontables leyendas y cuentos. Esta legendaria fuente es símbolo de la inmortalidad y supuestamente cura y devuelve la juventud a quien quiera que beba de sus aguas o se bañe en ellas.
En Japón está custodiada por una criatura del Reino feérico llamada "Niño del Crisantemo", mientras que en España está bajo la protección de las Xanas, las Hadas de las Fuentes. Cuando se detienen los ojos en el agua de estas surgentes, se dice que se abren también los del alma, para ver claramente y con perspectiva dentro de otros niveles de conciencia. La Reina Brillante nos invita a beber sin medida del agua de las Hadas, y la sabiduría fluye dentro nuestro, desde lo profundo de la tierra y a través de sus maravillosas manos...
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